Gobierno de Hernesto Zedillo
El famoso dedazo
El dedazo es una práctica política en la que el presidente en turno elige a su sucesor dentro del partido. En el caso de Zedillo, la historia fue peculiar. El candidato original del PRI para las elecciones de 1994 era Luis Donaldo Colosio, pero tras su asesinato en marzo de ese año, el partido tuvo que buscar un reemplazo. Ahí es donde entra Zedillo, quien era visto como un tecnócrata sin gran trayectoria política, pero con experiencia en economía. Su designación fue más una medida de emergencia que una estrategia política bien planeada.
Crisis económica y el Fobaproa
Zedillo asumió la presidencia en diciembre de 1994, justo cuando el país entraba en una de sus peores crisis económicas. El peso se desplomó, los bancos estaban en problemas y la inflación se disparó. Para enfrentar la crisis, su gobierno implementó el Fobaproa, un programa que convirtió las deudas privadas en deuda pública, lo que generó mucha controversia. Aunque ayudó a estabilizar el sistema financiero, también benefició a grandes empresarios y dejó una carga económica que el país sigue pagando hasta hoy.
Privatizaciones y reformas
Durante su administración, Zedillo impulsó la privatización de los ferrocarriles y reformó el sistema de pensiones, lo que generó críticas porque muchos consideraban que favorecía a las grandes empresas en lugar de a los trabajadores. También promovió la descentralización educativa, dando más autonomía a los estados en la gestión de las escuelas.
Legado y transición democrática
Uno de los aspectos más importantes de su gobierno fue la transición democrática. En el año 2000, México tuvo su primera alternancia en el poder con la victoria de Vicente Fox, del PAN. Zedillo fue el primer presidente priista en aceptar la derrota de su partido y facilitar el cambio de gobierno sin conflictos.


