La creación del IFE y su importación para el desarrollo de México
En 1990, como respuesta a la desconfianza social generada por las elecciones de 1988, se creó el Instituto Federal Electoral (IFE). Su misión era clara: organizar elecciones federales con imparcialidad, legalidad y transparencia. Antes del IFE, la Secretaría de Gobernación era quien dirigía los comicios, lo que generaba serias dudas sobre la legitimidad de los resultados.
Con el IFE comenzó una nueva era: el padrón electoral, las credenciales de elector y la estructura organizativa fueron profesionalizadas, y por primera vez se separó al gobierno de la autoridad electoral. Este instituto fue fundamental para la transición democrática que permitió la alternancia en el poder en el año 2000, con la victoria de Vicente Fox.
El INE: una autoridad electoral nacional
En 2014, como parte de una reforma político-electoral, el IFE se transformó en el Instituto Nacional Electoral (INE). A diferencia del IFE, que solo organizaba elecciones federales, el INE asumió la coordinación de procesos electorales locales y federales, ampliando su alcance y atribuciones. Entre sus nuevas funciones destacan: Organizar elecciones locales junto con los organismos públicos locales electorales, administrar el padrón electoral único, fiscalizar a partidos y candidatos en todo el país, regular los tiempos de radio y televisión en materia electoral.
Esta reforma buscó homogeneizar la calidad de las elecciones en todo México, reduciendo disparidades entre estados.
Torres, A. F. (2015). El Instituto Federal Electoral y los claroscuros de su diseño institucional, 1990-2008. Estudios Políticos, 35, 129-156. https://doi.org/10.1016/j.espol.2015.05.008
